viernes, 20 de marzo de 2020

EL NAUFRAGO DEL AMOR.


Escrito realizado en una noche de luna creciente, hoy sentí como situaciones me envolvían la cabeza, lo cual género que entrara en ansiedad, esto provoco que realizara reclamos donde no tengo cabida y termine alejando a esa persona, terminando de odiarme profundamente, pero que en mi interior era un grito de desesperación por decir acá estoy no me olvides.

Navegando los mares de tu amor profundos y misteriosos, me encuentro en una tormenta huracanada que retumba sobre la barca en la cual surco estas aguas poco conocidas por mí, los embates del viento mecen de un lado a otro, lo cual desgasta poco a poco las paredes de madera, las cuales no preveían este tipo de clima, ya han pasado varios meses desde que zarpe hacia el horizonte donde veía que el sol brillaba, con un cielo despejado y poco me imaginaba que encontraría climas adversos, sentía que estaba en la capacidad de iniciar el viaje con la confianza que me dejaron navegaciones anteriores, pero analizando me doy cuenta que cada viaje es distinto, lo cual puede venir con situaciones inciertas. En mis primeros meses fue el viaje más hermoso que pude haber tenido hasta el momento, no quería llegar a ningún puerto, pues me sentía feliz por tan maravillosos paisajes que me regalaba el océano.

Un día cualquiera de un momento a otro llega a estas aguas tranquilas, una espesa bruma que cubrió toda el agua, con esto comenzaron los problemas, pues no sabía lo que estaba pasando y perdía el sentido de mi brújula la cual se dañó, esto provocó que se desencadenara una serie de problemas, las cuales me sentían ansioso y temeroso de lo que pudiera pasar, llegaron las tormentas fuertes que definitivamente me desviaron de la ruta, caí en desesperación, no encontraba la salida a esta tempestad.

Desde que comenzó la tormenta han pasado varios meses la cual no he logrado escapar de tan absurdo momento, mi barca esta averiada y creo que no aguanta más este clima, grito de desesperación a ver si me escuchas, pero esto es en vano, pues no salen más allá de lo que mis ojos pueden ver, es frustrante desviarme de la ruta la cual me conduciría a llegar sano y salvo al interior de tu corazón, lloro por que no veo un claro qué me permita visualizar la salida, mi voz se extingue poco a poco, me he quedado sin energía y solo queda esperar que el tiempo pase para sobresalir de esta desgracia.

Actualmente, cometí el error de gritar a tu mar y reclamar por tenerme de esta manera, le dije eres injusto y despiadado, no me dejas respirar, me terminas consumiendo y alejando del puerto donde está mi amada, soy un simple individuo al cual el destino le jugó una mala pasada, ahora que estoy perdido, te me alejas, me olvidas de este marinero que está dando toda su batalla por salir sano y salvo para continuar el viaje a donde estas, pero siento que ya no me estas esperando, otros barcos te han seducido e inevitablemente ya no soy quien deseas, pues dejaste de esperar, ahora con mi barco hecho trizas, creo que me condena el olvido, como si nunca te hubiera marcado como la semblanza de un marinero que dio todo por conquistarte de manera indefinida, sé que el tiempo borra, el tiempo olvida, pero para mí no es fácil pues me encuentro todavía en una tormenta la cual maldigo por quitarme a quien quería.

Por ahora, dejare todo al destino, al universo, no puedo seguir dando la batalla donde mi amor no es correspondido, donde nadie me espera, donde fui olvidado, que irónico es el mar, pero sé que al final de esta tormenta llegara la calma.

Amor, me das felicidad,
Pero también tristezas,
Eres magia y terror,
Eres sublime y cruel,
Eres como un rio con corrientes fuertes,
Que doblegas a los seres,
Como el viento a las hojas,
Tu sentir es profundo y misterioso,
Como los confines del mar,
Te conviertes en dulce o salado,
Tan rápido como el parpadeo de tus ojos,
Amor siempre estarás en mi corazón,
Que estará esperando a su verdadera amada.


Con cariño, Alejandro Heredia.

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