Carta
escrita una noche de luna llena, bajo la música de Nelson y sus estrellas, con
el frió de la noche capitalina, cuando hoy entre en un choque sobre temas que
no salieron como esperaba.
No reniegues de ningún recuerdo de tu pasado.
Lo que viviste te hizo ser quien eres. Anónimo.
La
personalidad es algo único que cada persona se forma de acuerdo a las
circunstancias que ha vivido desde una gran familia hasta la frustración de una
persona que tanto amo. Ver el día a día y encontrar personas únicas que valen
mucho, pero que para ser lo que son pasaron por vidas en su mayoría duras
(económicas, sociales, culturales y familiares) y los convierte en grandes seres
que valoran la vida y no repiten este ciclo y por lo contrario lo negativo lo
convierten en positivo para dar lo mejor a quienes lo rodean.
Cada
persona es importante cuando llega a nuestras vidas, pues ellas te van a
enseñar algo de su saber, sea bueno o malo, pero aprendes del aporte formativo
del individuo que, con su experiencia de vida, te enseña cosas a las cuales uno
define si las toma o las deja, en el sentido que esta información no es
obligatoria, por lo contrario, es un
aporte voluntario que nos da la facultad de rechazar o asimilarlo.
Las
personas son individuos irrepetibles con algunas características únicas que le
dan la esencia de su cuerpo y espíritu, lo cual nos lleva a pensar como esto
nos trasporta a miles de imágenes que han pasado por sus ojos y que dan la
ampliación del conocimiento. Respetar las diferencias de cada persona es uno de
los pasos por el cual vamos a construir paz.
Desde mi
punto de vista creo que la personalidad que irradio va enfocada al positivismo
de la vida, es decir mi sonrisa que sobresale de manera natural trasmite a
quien está mirándola en un momento de inspiración para irradiar también esa
alegría, que va de cuerpo en cuerpo como los bostezos y que al final del día se
traducen en corazones y mentes más sanas libres del estrés de la ciudad.
Proyectar
la energía que emana de las personalidades de los individuos es magnífico por
que las palabras demuestran el poder que tienen y como estas inciden sobre las
personas que están predispuestas a escucharlas, por tal motivo siempre en mis
conversaciones hablo sobre la importancia de la vida y como esta se debe andar
de la mano lo más feliz posible.
Si estás
leyendo estas líneas te invito a que pongas en tu corazón a Dios y recuerda
sonreír todos los días, pues que feo ir por la vida maldiciendo la existencia,
cuando nosotros mismo podemos hacer ese cambio individual para romper con las
banalidades materiales y centrarnos más en encontrarnos con la energía de la
naturaleza magina y poderosa.
Si quieres construir tu personalidad no lo
hagas de una manera extraordinaria, sólo procede como un ser humano. Mohammad
Rishad Sakhi
Con
cariño, Alejandro Heredia.