lunes, 20 de enero de 2020

CARTA A LA PERSONALIDAD.


Carta escrita una noche de luna llena, bajo la música de Nelson y sus estrellas, con el frió de la noche capitalina, cuando hoy entre en un choque sobre temas que no salieron como esperaba.

No reniegues de ningún recuerdo de tu pasado. Lo que viviste te hizo ser quien eres. Anónimo.

La personalidad es algo único que cada persona se forma de acuerdo a las circunstancias que ha vivido desde una gran familia hasta la frustración de una persona que tanto amo. Ver el día a día y encontrar personas únicas que valen mucho, pero que para ser lo que son pasaron por vidas en su mayoría duras (económicas, sociales, culturales y familiares) y los convierte en grandes seres que valoran la vida y no repiten este ciclo y por lo contrario lo negativo lo convierten en positivo para dar lo mejor a quienes lo rodean.

Cada persona es importante cuando llega a nuestras vidas, pues ellas te van a enseñar algo de su saber, sea bueno o malo, pero aprendes del aporte formativo del individuo que, con su experiencia de vida, te enseña cosas a las cuales uno define si las toma o las deja, en el sentido que esta información no es obligatoria, por lo contrario, es un aporte voluntario que nos da la facultad de rechazar o asimilarlo.

Las personas son individuos irrepetibles con algunas características únicas que le dan la esencia de su cuerpo y espíritu, lo cual nos lleva a pensar como esto nos trasporta a miles de imágenes que han pasado por sus ojos y que dan la ampliación del conocimiento. Respetar las diferencias de cada persona es uno de los pasos por el cual vamos a construir paz.

Desde mi punto de vista creo que la personalidad que irradio va enfocada al positivismo de la vida, es decir mi sonrisa que sobresale de manera natural trasmite a quien está mirándola en un momento de inspiración para irradiar también esa alegría, que va de cuerpo en cuerpo como los bostezos y que al final del día se traducen en corazones y mentes más sanas libres del estrés de la ciudad.

Proyectar la energía que emana de las personalidades de los individuos es magnífico por que las palabras demuestran el poder que tienen y como estas inciden sobre las personas que están predispuestas a escucharlas, por tal motivo siempre en mis conversaciones hablo sobre la importancia de la vida y como esta se debe andar de la mano lo más feliz posible.

Si estás leyendo estas líneas te invito a que pongas en tu corazón a Dios y recuerda sonreír todos los días, pues que feo ir por la vida maldiciendo la existencia, cuando nosotros mismo podemos hacer ese cambio individual para romper con las banalidades materiales y centrarnos más en encontrarnos con la energía de la naturaleza magina y poderosa.

Si quieres construir tu personalidad no lo hagas de una manera extraordinaria, sólo procede como un ser humano. Mohammad Rishad Sakhi



Con cariño, Alejandro Heredia.




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